martes, 20 de julio de 2010

Capítulo 3


Cuando Rocio nació todos gritaban en la sala, de este modo, una parte de ella se quedó dentro de su madre, exactamente el tejido que recubre el pulmón contra los gritos. Y así creció, con una parte menos de sí misma, escuchando gritos ajenos que no sabía donde guardar y tragaba….

Con el paso de los años sus pulmones se resintieron y empezaron a ahogarse poco a poco, entonces ella buscó una salida, la primera fué la puerta de su casa.

Ella respiró.

Capítulo 2

Se llamaba Rocio, todos la llamaban Ro, siempre decía que su nombre no le gustaba porque era nombre de Virgen y que quienes creían en las Vírgenes eran incapaces de creer en sí mismos, yo solía decirle que su nombre repetido por el eco era como un arrullo.
Ella me sonreía.

Capítulo 1

“Entre el cielo y el suelo no hay nada oculto”

Cuando pequeña, solía espiar a mi abuela y a sus amigas tras la cortina colgada a modo de puerta, solían decir cosas interesantes, aunque yo, a menudo, no las entendía.
“Cuando una madre grita en el parto, a la nueva criatura se le pierde una parte de sí misma en el proceso o se tuerce, dependiendo del grado de torsión de la madre, así habían conocido a niños sin voluntad propia, otros sin lágrimas en los ojos e incluso otros con el corazón en los pies.
En ese momento no lo entendí.
Años más tarde la conocí a Ella.

jueves, 8 de julio de 2010

Siempre seré yo la loca.

Yo, por ti, por complacerte,
me estiré tanto que hasta se me picó el juicio,
y dejé la cordura en el cajón de tu boca.

Nadie lo sospecha,
no hay teléfonos de ayuda para las heridas que no se ven,
¿cómo gritas que te aplastan si sus dedos no dejan marcas?,


que ironía, que las palabras calman
y a la vez, matan.

lunes, 21 de junio de 2010

Resignación



Rezar es para los creyentes,

sin embargo cada vez que cruzo tu puerta miro al cielo

en un último esfuerzo desesperado por cambiar la ruleta,

monocromática, monotemática.

No hay nada que podamos hacer

volvemos a rodar en afirmaciones calladas.


Pero venga, sonríe,

pon el cuarto mandamiento por encima tuya,

aprende que la sangre es la sangre

y que mis obras son amores y no tus buenas razones.


Hay cosas que no cambian por más que pasen los años.

Sólo nos queda ponernos la capucha y aguantar,

correr no sirve de nada si no tenemos un destino,

fuera del planeta tal vez.

jueves, 27 de mayo de 2010

Cambio en los modos.

Vivo con el alma en penumbra
y el corazón cansado.
Maldito Carpe Diem mancillador.

Tengo sed de luz,
luz hervida a fuego lento,
poco a poco,
con calma,
baile a baile
mirada a mirada
beso a beso
Sí, eso...
Beso a Beso

viernes, 14 de mayo de 2010

Kilómetros

Tenía unas piernas kilométricas,
yo podía comer, beber, escribir,
pensar, soñar, rodar,
vivir, morir, desfallecer eternamente en ellas.

Ni las piedras, muros, precipicios me doblegaban como ellas.

Tan fuertes, decididas,
caminar por los problemas a través era tan sencillo...
hasta que el peso las rindió
y caímos los dos arrodillados,

Tú suplicando nuevos caminos
y yo implorando caminarlos contigo.