miércoles, 25 de agosto de 2010

Aprende

No estés triste, en cada sonrisa va un segundo de vida,
y llora, en cada lágrima derramada un nuevo respiro,
y recuerda cada momento hasta desgastarlo por completo,
y borrale y emborronate y emborrachate y tropiezate y caete y levantate y aprende,
que después de cada caída mantenerse en pie es más fácil.

jueves, 22 de julio de 2010

A escondidas

Si supieras que te leo a escondidas,
que no importa la excusa para verte,
que tu sonrisa todavía para el tiempo y hace evidente mis debilidades.
Si algún día te volvieses
y me mirases
y valorases más mis logros que mis circunstancias...
Si algún día te ahogases en tu propia inmensidad...
Recuerda,
Yo te esperare en la profundidad,
en mi mediocre, pero alcanzable, humanidad.

martes, 20 de julio de 2010

Capítulo 6

Se descalzó, anduvo despacio sobre el suelo mojado, se tumbó, miró al cielo, tomó aire y suspiró.

Por sus dedos en contacto con la hierba húmeda empezaron a escaparse todas las sensaciones, todos los recuerdos, todos los gritos,

y desaprendió lo aprendido...

Desaprendió que las palabras pierden sentido cuando se convierten en gritos,

que hay besos que esclavizan y otros que liberan,

que en Noviembre todo duele el doble,

que el matiz va más allá del blanco y negro,

que no se puede atrapar al viento,

desaprendió lo bueno y también lo malo.

Y respiró

y esta vez no habría gritos

sólo

una vida bonita.

Capítulo 5

La encontré de nuevo, me contó que había conseguido cerrar la última puerta, pero que ya nunca volvería a respirar cómo antes, que estaba cansada, "yo siempre quise una vida bonita".

La miré, recordé cuando la conocí, sus ojos eran tan grandes que se veían mundos dentro de ellos.

“No puedes rendirte, el Rocio muere por la tarde pero siempre renace al amanecer”.

Renacer.

Ella sonrió.

Capítulo 4

Abrió otras puertas en los años siguientes, pero tuvo que cerrarlas por falta de aire, así que decidió refugiarse en el sexo, se alimentaba del aliento ajeno. Y le funcionó hasta que el corazón se cansó y en venganza le cegó los sentidos durante varios años, era una lucha entre la falta de aliento y el corazón entorpeciendo su libertad.

Ella se ahogó.

Capítulo 3


Cuando Rocio nació todos gritaban en la sala, de este modo, una parte de ella se quedó dentro de su madre, exactamente el tejido que recubre el pulmón contra los gritos. Y así creció, con una parte menos de sí misma, escuchando gritos ajenos que no sabía donde guardar y tragaba….

Con el paso de los años sus pulmones se resintieron y empezaron a ahogarse poco a poco, entonces ella buscó una salida, la primera fué la puerta de su casa.

Ella respiró.

Capítulo 2

Se llamaba Rocio, todos la llamaban Ro, siempre decía que su nombre no le gustaba porque era nombre de Virgen y que quienes creían en las Vírgenes eran incapaces de creer en sí mismos, yo solía decirle que su nombre repetido por el eco era como un arrullo.
Ella me sonreía.